¿Es malo Google Translate para la optimización de buscadores en varios idiomas?

Irónicamente, la solución de traducción automática que Google ofrece como propia es deficiente en un área fundamental: la optimización de buscadores.

Avatar de Craig Witt
Craig Witt

21 de junio de 2018

3 MIN. DE LECTURA

Google Translate parece ser una herramienta práctica para la traducción de contenido. Después de todo, es gratis, es de fácil acceso y ha sido desarrollada por una de las principales compañías innovadoras del ámbito de Internet.

Sin embargo, irónicamente, las propias soluciones que ofrece Google para las traducciones automáticas son ineficientes en un área fundamental: la optimización de buscadores.

Usted ya sabe cuán importante es la optimización de buscadores para su sitio web principal, pero debe saber que es igualmente importante, tal vez incluso más, para los sitios en varios idiomas que decida establecer en mercados internacionales. Usted necesita que sus productos, servicios y mensajes se den a conocer, de manera que es fundamental que los motores de búsqueda encuentren su contenido antes que cualquier otro.

Entonces, ¿por qué Google Translate no es suficiente?

Multas a contenido traducido automáticamente

Las propias normas de calidad de Google sancionan a los sitios web que utilizan contenido automatizado mediante el posicionamiento asignado en los resultados que arrojan los motores de búsqueda. Por contenido automatizado, Google entiende, entre otras cosas, lo siguiente: "Un texto traducido por una herramienta automática sin revisión de personas físicas ni edición alguna con anterioridad a su publicación". En dicha definición, queda incluido Google Translate.

De manera que si tiene pensado usar una solución de traducción exclusivamente automática para presentar el contenido de su sitio en varios idiomas, corre el riesgo de que Google sancione al sitio por ello. Un mal posicionamiento en los motores de búsqueda puede ser perjudicial para las compañías que desean impulsar la credibilidad y presencia de su marca en mercados globales que son nuevos y desconocidos.

Carencia de una clara arquitectura localizada

Google también tiene normas de calidad sumamente exigentes en lo relativo a arquitectura de sitios web. Esto incluye la localización y traducción de sitios web.

La idea es que sea claro para los visitantes de su sitio web, y para todos los motores de búsqueda, cómo se desarrolla y organiza su contenido localizado, de modo que el mismo sea fácil de encontrar, explorar y comprender.

He aquí el problema: las soluciones que ofrecen traducciones automáticas, como Google Translate, pueden complicar esta tarea, ya que, en realidad, no crean una ubicación específica para alojar el contenido traducido dentro de su sitio. Como solo se limitan a "cubrir" su contenido con palabras traducidas a otro idioma, los traductores automáticos no generan una arquitectura de sitio ni un mapa de sitio claros para el contenido en varios idiomas.

Esto puede resultar confuso para los motores de búsqueda y, por ende, impedir que su contenido sea indexado, clasificado o publicado en los resultados de búsqueda.

Calidad de la traducción

Así como han evolucionado los motores de búsqueda, también han evolucionado los estándares que definen un contenido auténtico y de buena calidad.

En estos días, el solo acto de repetir frecuentemente las mismas palabras clave puede, de hecho, dañar su posicionamiento en los motores de búsqueda. Google y otros motores de búsqueda distinguen el contenido que es relevante y que cuenta con la confianza de los visitantes, lo cual resulta evidente por la forma en que estos usuarios interactúan con dicho contenido.

Usted ha invertido una buena parte de su tiempo y dinero en la creación de excelente contenido para su sitio web, que sea apto para aclarar las dudas de sus clientes, que sirva para capacitar e informar y que sea personalizado, además de estar adaptado a sus necesidades.

Pero recurrir a la traducción automática para presentar en otros idiomas ese contenido cuidadosamente diseñado puede perjudicar en un segundo esa inversión. La traducción automática es notoriamente forzada y robótica, por no mencionar que es totalmente inexacta. Suele tener errores gramaticales y ciertamente carece de la personalidad y voz de la marca, como así también de esas particularidades del idioma que lo haría agradable para un público internacional.

Si el contenido no tiene repercusión, los visitantes no harán clic ni tendrán interés en quedarse. Esto daña inevitablemente el posicionamiento otorgado por los buscadores y la optimización de los buscadores y, por ende, obstaculiza su posibilidad de que nuevos públicos de distintas partes del mundo encuentren su contenido.

Una traducción diferente

Por suerte, existen otras maneras de traducir su sitio web para públicos globales, que son mejores y van más allá de las limitadas soluciones de traducción automática, pero que además pueden garantizarle en los mercados globales esa optimización de motores de búsqueda tan arduamente ganada.

Busque socios que le ofrezcan la eficiencia de una traducción automática junto con los estándares de calidad y la personalización que solo los lingüistas pueden garantizar. Además, busque que dicha solución:

  • Le ayude a simplificar el proceso de traducción de principio a fin
  • Libre a sus equipos de la carga que conllevan los procesos de trabajo y las tareas de mantenimiento
  • Y optimice su contenido traducido de tal manera que los motores de búsqueda locales e internacionales lo encuentren, a fin de que capture la atención de su público ideal

Usted ha invertido una considerable suma en su sitio web y en la optimización de buscadores, por eso vale la pena buscar una solución de traducción que les haga justicia.

Avatar de Craig Witt
Craig Witt

21 de junio de 2018

3 MIN. DE LECTURA