Tecnología de traducción

Plugin y API de Google Translate: ¿son suficiente?

Así es como la traducción automática de Google puede hacer que el impacto de su sitio web multilingüe sea prácticamente invisible.

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Craig Witt

20 de junio de 2018

LECTURA DE 3 MIN

Google Translate es una herramienta popular y esto no es casualidad.

Es gratis, lo cual hace que sea accesible para muchas empresas. Además, es muy fácil acceder a ella con tan solo unos clics a través del navegador, de manera que puede parecer una herramienta práctica y fácil de usar cuando se trata de traducir el contenido online de sus clientes internacionales.

Google Translate ofrece a las empresas dos opciones para traducir sus sitios web: un plugin y una API.

Pero antes de que decida apoyarse en estas herramientas para algo tan vital como su presencia multilingüe online y usar cualquiera de las soluciones de traducción que Google Translate le ofrece, es fundamental analizar sus posibles y graves deficiencias.

El plugin de Google Translate

Google Translate afirma que su plugin es un práctico recurso para presentar un sitio web en otros idiomas a visitantes de todo el mundo. Explican que solo se debe añadir el plugin al sistema back-end del sitio web en cuestión (o añadir fragmentos de código a las páginas más importantes) y listo, el sitio será traducido al instante.

Sin embargo, no es tan sencillo. Incluso si dejamos de lado las traducciones inexactas de Google Translate, una gran desventaja de todas las traducciones puramente automáticas, la realidad es que esta herramienta ni siquiera le ofrece un sitio web traducido.

Debido a que el plugin "camufla" el contenido del sitio web, en lugar de reemplazarlo por completo y ubicarlo en un sitio o servidor específico, no hay forma de hacer un seguimiento real del rendimiento de ese contenido. Así que olvídese de aprovechar sus sólidas herramientas de análisis de marketing para verificar si su sitio web localizado está cumpliendo su función. Además, no tendrá forma de comprobar si su contenido está teniendo repercusión entre públicos de todo el mundo. Las soluciones como esta, que funcionan con un plugin, no permiten ver el rendimiento del contenido o de las páginas traducidas en ningún sitio.

Y debido a que no existe una ubicación permanente para el contenido traducido en su sitio, los motores de búsqueda no pueden explorarlo, encontrarlo ni posicionarlo en buscadores locales y regionales. (Aquí se incluyen también los motores de búsqueda más populares, como Google mismo). Ya invierte mucho tiempo y esfuerzo en el SEO pero, si recurre a Google Translate, esto no se reflejará en ninguno de sus sitios multilingües.

Si lo que desea es demostrar el impacto real de la inversión que ha hecho en su sitio web traducido, los plugins de traducción dejan mucho que desear.

La API de Google Translate

Google también ofrece una API de traducción que los equipos especialistas en tecnología pueden integrar a sus sitios web para traducir su contenido.

Esto resulta útil, siempre que cuente con los recursos tecnológicos necesarios para implementar la solución. Incluso en ese caso, esta solución no es infalible.

Esta es la razón: parte del valor que conlleva la traducción de un sitio web es la posibilidad de mostrar a nuevos públicos de mercados internacionales la voz y personalidad de su marca, además de su valiosa propuesta. Pero si se apoya únicamente en la traducción automática para lograr ese objetivo, gran parte de los matices se perderán.

Las traducciones que se hacen empleando una API no pueden reflejar las idiosincrasias culturales ni tampoco aplicar las variaciones del idioma, las expresiones idiomáticas y el vocabulario que pueden ser exclusivos de los mercados locales a los que se dirige el contenido traducido. En consecuencia, las traducciones pueden ser monótonas, repetitivas e inadecuadas o, directamente, imprecisas. Esto envía a los usuarios de mercados internacionales el mensaje de que usted no valora ni su tiempo ni la atención que dedican a su sitio web.

Los buenos comercializadores de contenido también saben cuán importante es analizar las sutiles diferencias en cuanto a idioma y estructura de las oraciones que pueden contribuir a la captación de clientes o inducir a las conversaciones. Las soluciones de traducción que aplican el uso de una API no permiten la personalización de contenido ni la evaluación de variantes, pero además no permiten a los equipos retocar ni ajustar el contenido en el que se fundamenta la experiencia del cliente.

Las soluciones mecanizadas dan como resultado un contenido mecanizado. Y eso es lo último que necesita si su objetivo generar una auténtica versión de su marca que tenga repercusión en clientes de todo el mundo y un sitio web multilingüe que le genere retorno sobre la inversión.

Existen alternativas

Lo bueno es que existen mejores maneras de abordar la traducción de un sitio web y de hacer un seguimiento de sus resultados positivos.

Recurra a socios que puedan ofrecerle la mejor fusión entre tecnologías de traducción automática y pericia humana, de modo que además de recibir traducciones de buena calidad, cuente con una estrategia que respalde continuamente su presencia digital a nivel internacional. Este tipo de soluciones también deberían contribuir a reducir los costes y a minimizar la complejidad.

Los mejores socios para la traducción de sitios web también pueden diseñar sitios multilingües que sean completamente indexables, optimizados para la búsqueda y fáciles de integrar en soluciones de análisis , lo que permite evaluar el rendimiento del sitio y del contenido.

Invertir en un sitio web multilingüe no es moco de pavo, por eso vale la pena encontrar una solución y un socio de traducción que puedan afrontar este desafío de manera integral y garantizar a su negocio internacional resultados fiables a largo plazo.

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